En los últimos años ha habido un aumento notable de investigaciones y propuestas clínicas dirigidas a mejorar el manejo de la disfunción eréctil. Nuevas técnicas regenerativas, terapias farmacológicas emergentes y mejoras en dispositivos locales están configurando un panorama terapéutico más diverso, pero también plantean preguntas sobre eficacia, seguridad y regulación.
Este artículo revisa innovaciones recientes , desde meta‑análisis y ensayos clínicos hasta señales de seguridad y recomendaciones de guías, para ofrecer una visión crítica y actualizada sobre el estado de las innovaciones en disfunción eréctil y su aplicabilidad clínica.
Terapia de ondas de choque de baja intensidad (Li‑ESWT)
La terapia de ondas de choque de baja intensidad (Li‑ESWT) ha sido una de las áreas con mayor crecimiento en investigación. Un meta‑análisis actualizado publicado online el 11 de junio de 2025, que incluyó 12 ensayos aleatorizados y 882 hombres con ED vasculogénica, mostró mejoras estadísticamente significativas en IIEF‑EF, EHS y respuestas SEP frente a sham.
Los autores del meta‑análisis apoyan a Li‑ESWT como un tratamiento potencial, pero hacen hincapié en la necesidad de estandarizar protocolos (frecuencia, número de sesiones, energía) para poder comparar resultados y definir mejor qué subgrupos de pacientes pueden beneficiarse más.
A pesar de resultados prometedores en estos ensayos aleatorizados, la heterogeneidad metodológica entre estudios y la falta de protocolos uniformes siguen siendo barreras para una adopción clínica generalizada fuera de ensayos controlados.
Plasma rico en plaquetas (PRP) y combinaciones regenerativas
Las revisiones sistemáticas y metaanálisis publicados en 2024 han reportado mejoras significativas en IIEF‑EF con PRP a 1, 3 y 6 meses. Un ejemplo citado encontró un aumento medio aproximado de +4.05 puntos en IIEF‑EF a 1 mes (IC 95% 2.42, 5.68).
No obstante, la evidencia alrededor del PRP es heterogénea: muchos estudios son de un solo brazo, con tamaños muestrales pequeños y variabilidad en la preparación de PRP (cantidad de plaquetas, presencia/ausencia de leucocitos), lo que limita conclusiones firmes.
Recientemente se han reportado combinaciones terapéuticas, como Li‑ESWT + PRP (PRP leucocitos‑pobre), presentadas en abstracts de ICS/ICS‑EUS 2024 y 2025 con señales tempranas de eficacia y buena tolerabilidad; sin embargo, estos datos son preliminares y se requieren ECA más grandes y seguimiento a largo plazo.
Medicina regenerativa: células madre y reinyeciones
La terapia con células madre es otra estrategia regenerativa en investigación. Un ensayo clínico fase 2 publicado en Basic Clin Androl el 5 de julio de 2024 evaluó inyecciones intracavernosas autólogas de MSC de médula ósea con seguimiento a 24 meses y reportó seguridad y mejoras en IIEF‑5 y EHS tras dos inyecciones.
Sin embargo, la eficacia pareció disminuir con el tiempo en ese estudio y los autores sugieren evaluar la utilidad de re‑inyecciones para mantener o restaurar el beneficio observado inicialmente.
Además, la práctica actual muestra que muchas clínicas ofrecen terapias regenerativas fuera de ensayos controlados, lo que, junto con la variabilidad metodológica entre estudios (análisis en ClinicalTrials.gov, 2024), subraya la necesidad de ensayos de alta calidad antes de una recomendación clínica generalizada.
Nuevas aproximaciones farmacológicas: bremelanotide y activadores de sGC
Bremelanotide (PT‑141) ha sido evaluado como estrategia para pacientes con ED refractaria a PDE5i. Palatin anunció el 20 de junio de 2024 el inicio de un ensayo fase 2 que combina bremelanotide con un PDE5i en no respondedores, buscando un efecto central (MC4R) complementario a la vasodilatación periférica. Se anunciaron datos provisionales y estudios fase 3 planificados para 2025.
Por otro lado, la vía NO‑sGC‑cGMP sigue inspirando fármacos innovadores: trabajos preclínicos y estudios en modelos animales (Br J Pharmacol 2023; J Sex Med 2025) muestran que activadores o estimuladores de la sGC (por ejemplo, cinaciguat y otros compuestos experimentales) pueden restaurar la respuesta eréctil en tejidos con sGC oxidada o disfunción endotelial, una posible estrategia para ED asociada a estrés oxidativo, obesidad o abuso de alcohol.
Estas aproximaciones farmacológicas podrían ser especialmente útiles en subgrupos con patogenias específicas, pero requieren transición sólida desde modelos animales a ensayos clínicos controlados en humanos.
Dianas moleculares: inhibidores de Rho‑kinasa (ROCK)
La inhibición de Rho‑kinasa (ROCK) ha mostrado consistencia en estudios preclínicos: compuestos como fasudil y Y‑27632 mejoran la relajación del cuerpo cavernoso, reducen apoptosis y fibrosis, y restauran la función eréctil en modelos de diabetes o lesión nerviosa.
Un ensayo fase I oral con fasudil (SAFE‑ROCK), publicado en 2024, demostró perfil de biodisponibilidad y seguridad en humanos, abriendo la puerta al posible repurposing de fasudil para ED en fases posteriores de investigación clínica.
La data preclínica y los primeros ensayos humanos sugieren que la diana ROCK es prometedora; aún así, la eficacia clínica definitiva y la seguridad a largo plazo deberán confirmarse en ECA más amplios y con seguimiento prolongado.
Terapias tópicas, locales y prótesis peneanas
Las terapias tópicas y locales siguen siendo opciones relevantes. Una revisión de 2025 sobre terapias tópicas y alprostadil señala que formulaciones cremas o transdérmicas (por ejemplo, Vitaros en Europa) ofrecen alternativas locales para algunos pacientes.
Hay también cambios en la disponibilidad de opciones: el sistema intrauretral MUSE fue descontinuado en EE. UU. en junio de 2024, lo que ha afectado el abanico de tratamientos locales accesibles en ese mercado.
En el ámbito de prótesis peneanas, las innovaciones recientes (2023, 2025) incluyen recubrimientos hidrofílicos/antibióticos para reducir infecciones, nuevos diseños de bomba como Titan Touch de Coloplast impulsado en 2024, y mejoras en materiales (Bioflex, parylene coating) para mayor durabilidad; una revisión de 2024 resume estos avances tecnológicos que mejoran resultados y longevidad del implante.
Evidencia, seguridad y posición de guías clínicas
La calidad de la evidencia y la prudencia regulatoria son temas centrales. Las guías EAU 2025 (publicadas 8 de mayo de 2025 / Eur Urol julio de 2025) enfatizan la evaluación sistemática del paciente y señalan que “las terapias regenerativas son prometedoras pero la evidencia es todavía limitada y heterogénea”, recomendando su uso preferentemente en ensayos clínicos.
Además, existen señales de seguridad preocupantes: en EAU24 se informó que el ensayo PRePED (aleatorizado intracavernoso PRP vs PPP) fue detenido precozmente por señales de seguridad, con la frase recogida en el resumen: «the trial was stopped early due to concerning safety signals (e.g. plaque formation)». Este episodio subraya la necesidad de vigilancia estrecha y criterios de seguridad robustos en ensayos regenerativos.
Finalmente, el marketing directo al paciente y la oferta de terapias regenerativas fuera de contextos controlados , documentada en encuestas y series de 2023, 2024, y la variabilidad metodológica observada en registros como ClinicalTrials.gov (análisis 2024) ponen de manifiesto la brecha entre evidencia y práctica clínica, y la importancia de regulación y transparencia.
En conjunto, las innovaciones en disfunción eréctil ofrecen múltiples caminos prometedores: desde Li‑ESWT y PRP hasta células madre, nuevas dianas farmacológicas y mejoras de dispositivos. No obstante, la heterogeneidad de la evidencia, señales de seguridad puntuales y la necesidad de estandarizar protocolos son retos que deben abordarse antes de una adopción generalizada.
Para los clínicos, los investigadores y los pacientes, la recomendación actual es equilibrar el entusiasmo por estas nuevas opciones con rigor científico, priorizando la participación en ensayos controlados y la adhesión a las guías actualizadas para tomar decisiones informadas sobre tratamientos emergentes.
