La sexualidad y los juguetes eróticos forman parte cada vez más visible del panorama de la salud sexual y el bienestar. En los últimos años el mercado global de «sexual wellness» ha crecido de forma sostenida, con estimaciones para 2024 situando su tamaño entre aproximadamente USD 25 y 40 mil millones y previsiones de crecimiento anual (CAGR) en torno al 7, 12 %, con proyecciones que alcanzan cifras cercanas a USD 62, 158 mil millones para 2030‑2035 según distintos informes y definiciones de segmento.

Estas cifras reflejan que los juguetes sexuales son la mayor porción de los productos de sexual wellness y que la innovación tecnológica, la normalización del uso y la diversificación de públicos (parejas, personas solas, comunidades no monógamas) explican buena parte del dinamismo. A la vez, el crecimiento obliga a prestar atención a cuestiones regulatorias, de privacidad y a la evidencia clínica que respalda usos terapéuticos y de rehabilitación.

Panorama del mercado y tendencias

El mercado de sexual wellness ha mostrado un crecimiento relevante desde principios de la década, impulsado por la demanda de juguetes, lubricantes, dispositivos conectados y servicios digitales. Informes de mercado publicados entre 2024 y 2025 subrayan un CAGR que, dependiendo del informe, ronda entre el 7 % y el 12 %, y proyecciones que elevan el tamaño de mercado para 2030‑2035.

Los juguetes sexuales representan la mayor porción del mercado, y dentro de ellos los dispositivos tecnológicos , aquellos con funciones sin contacto, modes de presión o conectividad por app, han captado la atención de inversores y consumidores. Ese interés explica la proliferación de marcas, la competencia por innovación y, también, las disputas legales sobre patentes y propiedad intelectual.

Al mismo tiempo, la expansión del mercado trae retos: garantizar la seguridad de materiales, educar sobre higiene y promover políticas de privacidad claras para dispositivos conectados. Las cifras y predicciones varían según la definición de segmento y la metodología de cada informe, por lo que conviene leer las fuentes y actualizar los datos antes de decisiones comerciales o regulatorias.

Satisfyer: alcance, productos y posicionamiento

Satisfyer es hoy una de las marcas más visibles en el mercado global de juguetes eróticos; la compañía matriz (EIS/Triple A) declara que la marca ha alcanzado decenas de millones de usuarios en más de 100 países. Su catálogo incluye dispositivos con tecnología de «pressure‑wave» (ondas de presión) y modelos controlables por app, como Satisfyer Connect.

El posicionamiento comercial de Satisfyer combina precios accesibles, diseño enfocado al consumidor y estrategias de marketing digital que han ampliado su penetración. Sin embargo, la popularidad también ha venido acompañada de disputas por patentes: entre 2022 y 2025 hubo litigios relevantes entre fabricantes (por ejemplo, EIS/Satisfyer y otras marcas como LELO) y las decisiones judiciales o del EPO han variado por jurisdicción, afectando temporalmente la distribución y las reclamaciones de exclusividad.

Para el consumidor, esto significa que la disponibilidad de ciertos modelos puede cambiar según el país y que la innovación técnica se disputa en tribunales. Además, es importante revisar las políticas de garantía, materiales y privacidad publicadas por la marca antes de comprar un dispositivo conectado.

Juguetes conectados: privacidad, seguridad y recomendaciones

Los juguetes eróticos conectados por app ofrecen funciones atractivas (control a distancia, sincronización, juegos compartidos), pero plantean riesgos de privacidad y seguridad que han sido documentados históricamente. Casos como el de We‑Vibe en 2016, 2017 terminaron en demandas y acuerdos multimillonarios, lo que obligó a muchas empresas a mejorar prácticas, avisos y seguridad en aplicaciones.

Las políticas públicas y expertos recomiendan leer con atención la política de privacidad de la app, usar modos de invitado si existen, minimizar los datos compartidos y mantener el firmware y la app actualizados. Los riesgos no son sólo teóricos: metadatos sobre uso, identificadores de cuenta y registros de conexión pueden revelar información íntima si no se gestionan con cuidado.

En el caso concreto de Satisfyer Connect, la política pública describe la recopilación de IDs de dispositivo, perfiles y logs, el uso de proveedores de servicios (por ejemplo, AWS) y medidas como cifrado de chat y cláusulas contractuales para transferencias fuera de la UE. La política también indica que el usuario puede gestionar su cuenta y consentimientos en la app; leer y entender esos términos es una medida preventiva clave.

Poliamor y juguetes eróticos: usos y buenas prácticas

El poliamor y las relaciones consensuales no monógamas (CNM) han ganado visibilidad: revisiones recientes estiman que entre aproximadamente 3 % y 11 % de adultos han participado en algún momento en CNM, y porcentajes mayores (hasta 16, 25 %) han fantaseado con múltiples parejas. El aumento de la investigación académica acompaña una mayor oferta de recursos comunitarios y servicios orientados a estas estructuras relacionales.

Los juguetes eróticos conectados tienen un lugar práctico en entornos poliamorosos: permiten juego a distancia, coordinación entre varias parejas, y ofrecen herramientas para mantener intimidad entre encuentros. Foros y guías comunitarias recomiendan establecer claves de seguridad, acuerdos previos sobre privacidad y protocolos de protección sexual cuando se comparten dispositivos o se usan funciones remotas.

La literatura sobre CNM subraya que la calidad relacional puede ser comparable a la monogamia cuando existen buena comunicación y negociación de límites. En ese marco, los juguetes eróticos son herramientas que potencian la comunicación sexual y la satisfacción, siempre que se integren con reglas claras sobre consentimiento, higiene y protección.

Disfunción eréctil: prevalencia, opciones clínicas y papel de dispositivos

La disfunción eréctil (DE) es una condición común que aumenta con la edad: revisiones epidemiológicas indican que la DE moderada‑grave afecta entre aproximadamente 5 % y 20 % de los hombres según definiciones y cohortes estudiadas. Factores de riesgo importantes incluyen diabetes, enfermedad cardiovascular, tabaquismo, obesidad, depresión y ciertos medicamentos.

Las guías clínicas (por ejemplo, de asociaciones urológicas) recomiendan una evaluación integral para identificar causas vasculares, neurológicas, hormonales o psicológicas, y abogan por el shared decision‑making. Las opciones terapéuticas van desde medidas de estilo de vida y PDE5‑inhibidores hasta dispositivos no invasivos (como los Vacuum Erection Devices, VED), inyecciones intracavernosas y prótesis peniana, según la causa y preferencias.

La evidencia respalda el uso del VED como terapia no invasiva y útil tanto en tratamiento aislado como combinado (por ejemplo con PDE5i) y en programas de rehabilitación post‑prostatectomía. La estimulación vibratoria también tiene aplicaciones médicas específicas (penile vibratory stimulation) en contextos como la inducción de eyaculación en lesiones medulares, diferenciándose del uso recreativo de vibradores comerciales.

Integración práctica: parejas, CNM y rehabilitación sexual

En la práctica clínica y relacional, los juguetes y dispositivos pueden ser recursos para mantener la intimidad cuando hay DE o cuando las parejas están distribuidas en múltiples relaciones. Por ejemplo, los VEDs son dispositivos médicos que ayudan a conseguir una erección usable, mientras que los juguetes para la o las parejas permiten experiencias de placer compartido que no dependen exclusivamente de la penetración.

En contextos de poliamor o relaciones a distancia, las apps y juguetes controlables a distancia facilitan el contacto erótico y la coordinación, pero requieren protocolos claros sobre consentimiento, seguridad de datos e higiene. Las comunidades recomiendan acuerdos explícitos sobre quién controla un dispositivo, duración de acceso y medidas de protección para minimizar riesgos de salud y privacidad.

Para personas con DE o en rehabilitación, es recomendable discutir con el equipo de salud las opciones técnicas (VED, terapias farmacológicas, terapia sexual), y considerar el uso de juguetes y estrategias de pareja como complementos para mantener la conexión afectiva y sexual. La elección y combinación de herramientas debe valorarse caso por caso, atendiendo comorbilidades y preferencias.

Finalmente, la seguridad de materiales y la higiene son transversales: usar juguetes de materiales «‑safe» (silicona médica, ABS sin ftalatos), limpiarlos antes y después de cada uso y evitar compartirlos sin barrera (preservativos o limpieza estricta) son medidas sencillas que reducen riesgos.

Recursos útiles incluyen guías clínicas sobre DE, revisiones sobre VED, políticas de privacidad públicas (por ejemplo Satisfyer Connect), y revisiones académicas sobre CNM y satisfacción sexual. También es recomendable verificar fechas y actualizaciones de informes de mercado y decisiones judiciales, ya que cifras y fallos han cambiado entre 2022 y 2025 y pueden seguir evolucionando.

En síntesis, la convergencia entre sexualidad, tecnología y diversidad relacional abre oportunidades para el placer y la rehabilitación sexual, pero exige atención a la evidencia clínica, la privacidad y el consentimiento. Informarse, comunicarse y consultar a profesionales de salud cuando proceda son prácticas clave para aprovechar beneficios y minimizar riesgos.